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Semana Mundial de la Lactancia Materna 2017

01-08-2017 | ecomami.es

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Bajo el lema Construyendo alianzas para proteger la lactancia: por el bien común, sin conflictos de interés, se pretende trabajar para la creación de alianzas necesarias para lograr el Objetivo 17 de los ODS: Fortalecer los medios de ejecución y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible. Según la IBFAN, “toda alianza debe priorizar el fortalecimiento de la acción conjunta con los gobiernos para que cumplan su misión de defender el derecho a amamantar de las mujeres, sus niños y niñas, con políticas y programas bien estructurados, eficientes y adecuadamente financiados y evaluados.” Hoy es el Día Mundial de la Semana Materna y estaremos toda la semana celebrándolo.

Este post va de lactancia materna, pero también va de experiencias vividas, de sensaciones compartidas, de emociones y de ilusiones.

 

“Para mí la lactancia materna es lo mejor que le puedo dar a mi bebé. Ver como crece por mi leche es una experiencia inigualable. El contacto con mi niño no tiene explicación, es todo tan dulce...”

(María, mamá de un bebé de dos meses que está siendo amamantado)

 

También va de mujeres, de madres informadas, empoderadas, que desde que saben que pronto descubrirán la maternidad leen, repasan, hablan, escuchan, saborean palabras expertas para tener, o al menos intentar en la medida de sus posibilidades, una maternidad consciente e informada.

 

“Con mi primer hijo fue el descubrir que se podía. Apenas había visto a un par de amigas amamantar a sus hijos. Embarazada leí muchísimo sobre lactancia materna. Carlos González me acompañó durante los últimos meses de embarazo y toda mi lactancia. Así como el grupo de lactancia de Huelva Lacta.”

(Laura, mamá de dos hijos. El primero fue amamantado durante treinta meses. El segundo tiene dieciséis meses y continúa con una feliz lactancia)


 

“Bajo mi punto de vista es muy positivo contar con el apoyo y la experiencia de otras madres lactantes y de profesionales en la materia.”

(Rocío, mamá de dos niños. El primero amamantado durante dieciséis meses, y el segundo con dos meses sigue con su lactancia materna exclusiva)

 

También va de tribu, de ayuda mutua, de confianza, de seguridad. Son tantas las dudas, las preguntas que nos hacemos cuando vamos a ser mamás y cuando pensamos en dar el pecho a nuestro pequeño/a retoño, que lo que mejor que podemos hacer es rodearnos de otras madres que hayan amamantado, que estén en tu misma situación, que tengan tu mismos miedos pero también tus mismas inquietudes. Solo así, en esos duros momentos de adversidad, nos sentiremos más seguras y tranquilas. Nos sentiremos acompañadas.

 

“Mi contacto con el grupo de lactancia, con mi matrona del centro de salud y la matrona del grupo de lactancia supuso un gran apoyo con mi primer hijo. Sobre todo para hacer lactancia materna exclusiva hasta los seis y luego la introducción de la alimentación complementaria. También fue un gran apoyo en momentos duros como las crisis de crecimiento, etc.”

(Laura, mamá de dos niños. El primero fue amamantado durante treinta meses. El segundo tiene dieciséis meses y continúa con una feliz lactancia)

 

“He estado en contacto con un grupo de lactancia y me han ayudado a resolver muchas dudas que me surgen y que solo ellas comprenden.”

(Inés, mamá de dos niños amamantados cinco y veintiún meses respectivamente)

 

 

También va de miedo. Miedo a no hacer lo correcto, a equivocarte, a no hacerlo bien, a no saber cómo hacer. Va de dudas, de inseguridades... Para eso, sin duda el compartir es primordial.

 

“Acudí mientras estuve embarazada a un grupo de lactancia y continué yendo cuando nació la niña. Siempre había deseado dar el pecho y gracias a ese grupo tengo una lactancia satisfactoria. Antes me ayudó a saber y conocer que era lactancia materna y los cambios que se iban a producir para saber como actuar y conseguir mi deseo de alimentar a mi hija. Y después me ayudó para resolver las dudas que me surgían, aplacar los miedos, compartir experiencias y apoyar a futuras mamás con el mismo deseo que yo, dar el pecho a su bebé.”

(María, mamá de una niña de nueve meses que aún continúa con lactancia materna)

 

“Los primeros tres meses tenía los pezones muy irritados y me dolían, entonces consulté a una asesora y acudí a un grupo de lactancia. La experiencia fue buena porque nos podíamos acompañar y ayudar unas a otras. Me parece muy positivo que existan estas posibilidades para que las madres no se sientan solas cuando lo necesiten, y para estar bien informadas”

(Maria Ángeles, mamá de un niño de ocho meses que continúa con lactancia materna como alimento principal)

 

Pero también va de retos, de lucha. No siempre todo es de color de rosa en la aventura de la lactancia, todo hay que decirlo. Pero con ayuda, apoyo... es posible.

 

“Tras la lactancia de mi primer hijo, la del segundo pensé... ¡Va a ser pan comido! Y me topé con grietas las dos primeras semanas. Acudí a la matrona del grupo de lactancia y al grupo. Fueron mi salvación. Además he conseguido compatibilizar, no sin esfuerzo, vida laboral con mi lactancia.”

(Laura, mamá de dos niños. El primero fue amamantado durante treinta meses. El segundo tiene dieciséis meses y continúa con una feliz lactancia)


 

“He tenido contacto con matronas, asesora y grupo de lactancia. Han salvado mi lactancia, no habría seguido adelante yo sola.”

(Raquel, mamá de un niño de dos meses que es amamantado)

 

 

Y, por supuesto de ventajas... desde todas las perspectivas...


 

“Para mi la lactancia materna ha sido una experiencia sin duda positiva por tres razones: económica, pues el ahorro que supone no tener que comprar leche de fórmula es bastante considerable. Cómoda; ni calentador, ni bibis, ni engorro a la hora de dar de comer a tu bebé en cualquier sitio. Y, por el vínculo afectivo, la sensación de sentir como tu bebé va creciendo día a día gracias al alimento que sale de tu cuerpo es una sensación mágica, sentir ese vínculo único mientras mama de tu pecho es una experiencia entrañable que se mantiene en el recuerdo.”

(Silvia, mamá de dos niños que han sido amamantados durante sus primeros nueve meses de vida)


 

“La lactancia materna, aparte de ser el mejor alimento, significa consuelo, tranquilidad, cariño... la respuesta a todas las necesidades de tu hijo en la primera etapa de su vida.”

(Rocío, mamá de dos niños. El primero amamantado durante dieciséis meses, y el segundo con dos meses sigue con su lactancia materna exclusiva)


 

“Me gusta mucho hacerlo, me siento unida íntimamente a él a través de la lactancia. Siento que nos comunicamos sin necesidad de palabras ni pensamientos, es una comunicación amorosa y primaria, un privilegio que tenemos para nosotras. Creo que con la lactancia le doy lo mejor que tengo para alimentarlo y hacerlo sentir seguro, protegido y querido. Y también es buena para mi salud. Además es un recurso maravilloso para calmarlo, consolarlo, ayudarlo a dormir... También evita que tenga que cargar con muchas cosas cuando estoy fuera de casa con él, porque en mi llevo todo lo necesario para que coma y beba. Son todo ventajas."

(María Ángeles, mamá de un niño de ocho meses que continúa con lactancia materna como alimento principal)


 

Va de sonrisas, de felicidad. Tanto de la madre... como del bebé. Sí.... de mucha felicidad.

 

“La lactancia ha sido el vínculo de unión de mis hijos y yo. Ese momento especial, ese momento de él y yo. He estado en muchos momentos por tirar la toalla pero era verle su cara de felicidad al ver su 'teti' que me daba fuerzas para seguir.”

(Inés, mamá de dos niños amamantados durante cinco y veintiún meses, respectivamente)
 

“Después de sentir a mi hija en mi brazos, la lactancia es la mejor experiencia de mi vida. Era mi derecho y mi deber pero sobretodo era mi deseo, y a día de hoy, da igual el momento o la hora que sea, le doy el pecho a mi hija y a ella le encanta. Su sonrisa llena de leche mirándote mientras descansa para coger aire y seguir mamando, el abrazo piel con piel, la complicidad, la intimidad, ... son momentos que han marcado mi lactancia, son momentos de plena felicidad. La lactancia materna me ha hecho y me hace feliz de poder dar a mi hija todo lo que ella necesita, y el saber que, de lo que hay, le estoy dando lo mejor. Sin duda, una experiencia única y exclusiva como madre.”

(María, mamá de una niña de nueve meses que aún continúa con lactancia materna)

 

 

También va de salud. A escala poblacional está más que demostrado que la lactancia es salud. Reduce el riesgo de infecciones, enfermedades y alergias en bebés por la inmunidad que trasmite, tiene implicaciones en el desarrollo neurológico, etc. Pero también para la madre que amamanta es fuente de salud: reduce riesgo de cáncer de mama y de útero, es bueno para la osteoporosis, para la recuperación después del parto... No alargaré este párrafo pues los beneficios de la lactancia son por todos harto conocidos.

 

“La leche materna es el mejor alimento para el bebe, como me dijo en una ocasión otra mamá 'es algo que produce tu cuerpo exclusivamente para tu bebé, ¿cómo vas a privarlo de ello?'. Además del contacto piel con piel con tu bebé y la necesidad de éste de estar y sentir únicamente a su madre. Ha sido y es la satisfacción más grande que he vivido como madre. La lactancia materna es salud, es vida, es felicidad.”

(María, mamá de una niña de nueve meses que aún continúa con lactancia materna)

 

“La lactancia materna es salud, cercanía, cariño, apego... no solo alimento.”

(Raquel, mamá de un niño de dos meses que es amamantado)

 

“Significa comodidad, tranquilidad, sé que estando conmigo a mi niño no le va a faltar su comida pase lo que pase. Y, por supuesto... significa salud.”

(Mari Carmen , mamá de dos niños, el primero amamantado durante una semana y el segundo ya lleva siete meses de feliz lactancia)

 

Pero por encima de todo, este post va de AMOR, de mucho amor. Porque la lactancia es ante todo un acto de amor. Porque más allá de la magia que emana ese vínculo que perdurara para siempre, la  biología misma con su explosión de hormonas, con sus mensajes químicos, provoca en nuestros cuerpos una reacción que hace brotar de nuestros pechos ese oro blanco que llenará de vida el ser que tiene delante. No hay acto de amor y bondad más puro y natural: creamos vida y alimentamos la vida.

Gracias a todas las mamis que habéis compartido no solo vuestra experiencia sino también vuestras sensaciones, vuestro amor. Y, feliz Semana Mundial de la Lactancia Materna.
 

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